sábado, 23 de marzo de 2013

Nieva ligeramente sobre la farola

Cuando abrí la ventana al amanecer, el aire tenía el mismo olor que la noche anterior.Cuando me iba a acostar, abrí también la ventana y sentí ese mismo olor a nieve, a esa nieve tan deseada cerca de la ventana , que se restía a caer.

martes, 13 de marzo de 2012

La bocana de Foz

El mar está aquel día tranquilo y verdoso,tan deseable como deben ser los mares remotos,en lugares cálidos donde tal vez la vida de las gentes transcurra apacible, lejos de las luchas y del miedo.En lugares que no existen.Al amanecer ha llovido un poco, pero en ese momento sólo quedan algunas nubes dispersas, aquí y allá, que a ratos se entrecruzan con el sol pálido, oscureciendo el día.


Fotografía : Francisco Izquierdo.Texto: Angeles Caso. " Un largo silencio".

martes, 28 de febrero de 2012

Yo no quiero más luz ...

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.



Fotografía : Francisco Izquierdo.Texto: Miguel Hernandez

lunes, 27 de febrero de 2012

Puerte y ventán


Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

Fotografía : Francisco Izquierdo.Texto: Mario Benedetti